lunes, 19 de julio de 2021

 

LA PANCARTA  ( 16-07-2021)

 

En una pancarta de una manifestación madrileña a la que asistí y cuyo motivo no recuerdo leí una frase que no he olvidado con el paso del tiempo. Decía así : “ El Gobierno no te ha engañado, es que tú eres torpe”. Y no la he olvidado porque la rescato con bastante asiduidad ante los mil y un motivos para resolver contradicciones, desencantos o situaciones sin aparente sentido y repetirme a mÍ mismo que no es difícil  engañarme porque a veces me comporto como un torpe.

Ahora, con motivo de lo que escribí hace sólo una semana acerca de la necesidad de poner límites al crecimiento en el planeta dadas sus limitaciones obvias y de dar paso al decrecimiento general  como principio que habrá de salvarnos a todos, ahora-repito-vuelvo a la carga para añadir a lo ya dicho que aquí realmente ya no nos engaña nadie, nos dejamos engañar, porque nosotros todos hemos sucumbido al capitalismo en principio con ingenuidad pero ahora con alevosía vista la indolencia para cambiar nuestros estilos de vida.

El capitalismo, para bien y para mal, es el responsable al menos hasta ahora, de la producción de bienes sin límites, del consumo sin límites, del derroche sin límites y del beneficio sin límites . Y por ello  está en la base de cualquier análisis que se pretenda hacer acerca de los problemas actuales tanto de superabundancia y de derroche como de escasez y de miseria. Como único sistema globalizado que impera en este planeta el sistema capitalista  ha ido perfeccionando con el tiempo los mecanismos de apropiación de todo lo que se menea en el planeta:  tierra, agua, energía, animales, minerales, urbanización masiva, privatizaciones y explotación de trabajo humano, capital,  instrumentos financieros,  deuda,  compañías aseguradoras. Todos los bienes, todos los servicios, todos los trabajos y quienes lo realizan pasados a ser llamados sin rubor “recursos humanos”.  

Vemos cómo aumenta el -llamémosle eufemísticamente- “desplazamiento” de pueblos y regiones enteras del planeta ; cómo muchos bienes públicos están siendo privatizados; cómo para mucha gente el acceso a la vivienda, la energía o agua se dificulta;  y vemos cómo se justifican y aumentan los fenómenos de explotación y precariedad de vida para la mayoría inmensa  de los seres humanos. Y vemos también, desgraciadamente, cómo las violencias de todo tipo crecen ante este otro tipo de violencia.

Debo advertir que no estoy hablando de política sino de ecologismo. Mucha gente piensa que la ecología es no tirar papeles al suelo , hacer turismo rural y cuidar las macetas, pero no; ecologismo es ver la realidad como un todo, es entender que todo lo que sucede en el planeta se relaciona, que la vida  no nos pertenece sino que nosotros pertenecemos a la vida  y es  pensar que no hay planeta B. Entendido así, el ecologismo integra a determinadas  ideologías y excluye a otras  pues en el análisis de las causas de cómo y por qué hemos llegado hasta aquí nos topamos con las distintas formas de pensar , sus influencias y responsabilidades.

Pues bien , ante  la descripción del desastre  que está suponiendo el triunfo del capitalismo para La Tierra (que incluye al género humano) en estos 300 años de existencia , que es real y que no admite interpretaciones de tipo ideológico , y ante la falta de respuesta global y soluciones a escala  planetaria  como global y planetario es el desastre provocado , no cabe ya refugiarse en la ignorancia o la torpeza como rezaba la pancarta. Deberíamos acabar con  nuestra complicidad en el desastre pues ninguno de nosotros es ajeno al sistema, y deberíamos no despreciar los avisos, la información procedente de la ciencia que nos dice que estamos ya  no en la era de las causas- que parecen bastante claras- sino en la de las consecuencias, precisamente para actuar en consecuencia.   

Hoy ya a la altura del primer cuarto del siglo XXI , lamentablemente, no estamos en disposición de pensar en un desarrollo sostenible, quizás viable en los años ochenta del siglo pasado, sino más bien en adaptar rápidamente nuestras sociedades para aguantar en las mejores condiciones posibles lo que ya empezamos a ver. Si no se vislumbran soluciones globales , a falta de una gobernanza mundial,   al menos comencemos la reconquista de nuestras propias conciencias apoyando proyectos e iniciativas transformadoras aunque sean pequeñas, porque lo pequeño es hermoso  como escribió Schumaker.  Y busquemos a nuestros semejantes,  que los tenemos al lado. Torpes pero con conciencia.

 Gracias por estar ahí.

 

viernes, 9 de julio de 2021

 

EUTOPÍA ( 9-07-2021)

Deliberadamente no pretendo hablar de chuletones al punto. En política , como en otros géneros de la vida, hay cosas que tocan y cosas que no tocan. Y , en mi opinión, el tema del consumo de carne no toca ahora. Y , sobre todo, no toca así, frívolamente, en plan sálvame de luxe lanzándolo a la vorágine estival que todo lo traga pero sin digerir. Quiero decir que no se puede echar sin más  a las fauces de buena parte de la ciudadanía-  que en estos momentos o está en bañador o de botellón-  un tema de calado en su triple vertiente:  la de la salud , la de la economía y la del medio ambiente, sin darle una pátina al menos de seriedad, de cientificidad, sin provocar reflexiones críticas acompañadas de conocimiento debido pensando en propiciar   cambios en los paradigmas respectivos tanto en su  relación con la sostenibilidad como de la salud o de la economía. Como no se ha hecho así, yo más bien creo que el objetivo de este lanzamiento veraniego es servir de  cortina de humo para algo, ser  serpiente de verano, un espot publicitario.

 

Lo que sí toca ahora  es recordar que muy pronto se cumplirá el 50 aniversario del Informe del Club de Roma sobre los límites del crecimiento del planeta que decía – muy resumidamente- una cosa muy sencilla y fácil de comprender : que el crecimiento ilimitado en un medio limitado es imposible. Es decir , que el consumo sin límites, como si fueran inagotables, de todo tipo de bienes por parte de la población del planeta siendo La Tierra un medio limitado es sencillamente inviable, no ya por razones ecológicas , medioambientales o ideológicas   sino por las propias leyes físicas de la naturaleza.   Y advertía ya en 1.972 que, de no frenarse la tendencia al crecimiento exponencial de la economía, los ciclos naturales básicos  se desestabilizarían y pondrían en riesgo la propia supervivencia de las especies , incluida la humana.

 

Pues bien , ya desde fines del siglo pasado, hemos rebasado todos los límites que señalaba el Club de Roma, a juicio del mundo de la ciencia. Y no porque la población humana haya crecido tanto que sea una amenaza cierta para el planeta. Está demostrado que el planeta puede sostener perfectamente a la población actual y asumir un mayor crecimiento. Lo que el planeta no puede admitir es  el estilo de vida de unos cuantos. Decía Gandhi que “ En la Tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos; pero no tanto como para satisfacer la codicia y la avaricia de algunos”.

 

Una científica y ecologista española -Yayo Herreros- viene manteniendo hace tiempo que  “ Los estilos de vida actuales –asimétricos y desiguales– están colapsando las funciones ecosistémicas y agotando los bienes no renovables sobre los que se apoya la producción de bienes y servicios y la regeneración de los sistemas vivos. Las posibilidades de crecimiento en un “mundo lleno” se ven seriamente comprometidas.” Hasta el punto , según  ella , de que el progreso material ilimitado es una fantasía, por no decir una utopía y habría que afrontar el decrecimiento, reducir consumos, energía, recursos de todo tipo. Evidentemente esto del decrecimiento habría que plantearlo debidamente y no en un simple picotazo de un colaborador de la SER un viernes de julio  y para que no pase como con lo de la carne de vaca y sus flatulencias.  

 

Precisamente en Marbella tenemos  una especie de burbuja que pretende practicar la coherencia entre lo que defendemos  a nivel verbal y lo que hacemos a nivel real. Se trata de Arboretum, una Fundación y Asociación sin ánimo de lucro que impulsa proyectos saludables y sostenibles, con la vista siempre puesta en crear comunidad , compromisos, tejer redes  y no sólo ofrecer palabras y retóricas vacías. Uno de esos proyectos es EUTOPÍA. ¿ Qué quiere decir Eutopía? Es una palabra que viene del griego y significa un buen lugar al que ir, al que dirigirse , al que aplicarse.  Más que un lugar para sestear desentendiéndose del mundo en que vivimos , es un lugar al que llegar . Desde ese sentido, a mí me sugiere a  la Itaca de Ulises a la que cantaba Kavafis

Ten siempre a Itaca en tu mente. Llegar allí es tu destino. Mas no apresures nunca el viaje. Mejor que dure muchos años y atracar, viejo ya, en la isla, enriquecido de cuanto ganaste en el camino, sin esperar a que Itaca te enriquezca. Itaca te brindó tan hermoso viaje. Sin ella no habrías emprendido el camino. Pero no tiene ya nada que darte.

¿ Y  a qué se dedica el proyecto Eutopía de Arboretum, en qué consiste ese viaje particular a Itaca? Básicamente a trabajar la tierra y a agradecerla , a disfrutarla, a repensar nuestro estilo de vida, a educarnos, a conocernos a nosotros mismos. Demasiado, no? Pues no, porque todo ello se practica  con humildad.

 

Así que olvídense del chuletón al punto y piensen en Eutopía, en Itaca.

 

Gracias por estar ahí. Seguirá. Buenas tardes

                                   

Enrique Monterroso Madueño

 

 

 

 

viernes, 2 de julio de 2021

 

YOLANDA LA PELIGROSA ( 2-7-2021)

Acaba de decir la ministra de Trabajo que se está demostrando con los datos en la mano que “es compatible la protección social y la eficiencia económica”, algo que se viene defendiendo hace largo tiempo por los expertos no  contaminados por ideologías ultraliberales. En efecto, todo parece indicar que entramos en una fase en la que vamos a poder recuperar la normalidad prepandémica en materia de empleo y de cotizaciones a la seguridad social, que no es que fuera antes  para tirar cohetes de satisfacción  pero sí un anhelo casi general en plenos tiempos del cólera pues la normalidad acaso sea justamente eso, que se puede proteger a los más débiles al tiempo que se crece económicamente.  

De histórico han calificado esta mañana los analistas los datos de empleo de junio y su correspondiente elevación de ingresos de la seguridad social. Sin duda que puede resultar histórico este dato de hoy pero a mi lo que de verdad me parece histórico es ver y comprobar cómo es posible la concertación , el acuerdo y el diálogo social entre la patronal, los sindicatos y el propio gobierno. Esto me parece inaudito. Cuando muchos grajos esperaban lo contrario, que la ministra del gobierno “socialcomunista” haya sido capaz de lograr los consensos que estamos viendo, es para anotarlo en el “guines” de los aciertos de gobiernos valientes. Con razón decía el otro día el ínclito Ansar que había que tomar nota y no olvidar el comportamiento y la actitud de los empresarios en el tema de los indultos, simplemente porque manifestaron su convencimiento de que había que favorecer todo lo que supusiera diálogo y búsqueda de soluciones. Les ha dolido.

Y es que el eje de la política española, a tenor de las afirmaciones y actitudes de ciertos medios de comunicación en España,  viene situando   el extremismo en este país en el socio del gobierno de coalición al tiempo que  pasa de puntillas por las políticas y las burradas que defienden tanto los abascales como  los señoritos ultraliberales . Durante un tiempo se ha venido vertiendo en las redes y la prensa más contaminada de forma ácida que subir el salario mínimo, poner freno al precio de los alquileres, establecer un ingreso mínimo vital y pagar con dinero de todos los ERTES para que las empresas sobrevivieran y los trabajadores no engrosaran las colas del paro, era cosa de la extrema izquierda, que es peligrosísima como se está viendo.

 

Y lo peor es que este dibujo de colocar como extremista y peligroso algo que es meramente reformador ha calado  en buena parte de la ciudadanía a pesar de que los dos socios del gobierno lo que vienen haciendo es simplemente defender y aplicar medidas socialdemócratas propias de cualquier país  europeo: una serie de derechos básicos para los sectores más vulnerables, como la mejora de las pensiones, un sistema impositivo más justo y progresivo  junto con leyes de corte más social como la protección de la infancia, la eutanasia o la transexualidad.

Y mientras estas reformas toman cuerpo en España, a pesar de la pandemia y a pesar del clima irrespirable de rencor muy propio de la España guerracivilista, hay formaciones políticas que niegan derechos fundamentales, difunden cotidianamente discursos de odio que están quebrando nuestra sociedad y defiende políticas económicas que privilegian a los que más tienen que en eso consiste literalmente ser un extremista.   Pues nada,  es curioso observar cómo unos son   tildados diariamente por los lideres de dichas formaciones y sus grandes altavoces mediáticos   de radicales, peligrosos y conflictivos, y no cesan en sus objetivos de derribar al gobierno legítimo de la nación ,  mientras pasan la mano por el lomo de los contrarios que son los que siembran de fanatismo la vida cotidiana de los españoles que lo único que quieren es que los vacunen y progresar.

Seguro que le parecen interesantes  las  palabras de Iñaki Gabilondo antes de marcharse  , quien decía lo siguiente al respecto: "¿Se han dado ustedes cuenta de que estamos observando el peligro que puede constituir la amenaza del socialcomunismo, del cual permanentemente nos hablan, cuando todos los elementos de inestabilidad de los que nos hablan proceden del otro rincón?" Estamos con el cuidado que nos viene el lobo y mientras tanto nos puede comer el tigre".

Nos come el tigre del neoliberalismo, que fomenta la desigualdad. Nos come el tigre del racismo, con discursos  que estigmatizan a las minorías y nos come el tigre del  odio y del rencor como si no hubiésemos vivido ya experiencias tenebrosas en este país llamado España. Y nos come la equidistancia, que coloca en el mismo lugar a formaciones que proponen políticas socialdemócratas y a partidos de extrema derecha, creyendo además que  no suponen ninguna amenaza. País.

                                    Enrique Monterroso Madueño

 

 

 

A PROPÓSITO DE LOS INDULTOS ( 25-06-2021)

¿Para qué sirve la política? Para cambiar las cosas. Para mejorar las condiciones de vida de la comunidad. De su territorio. La política cuando abandona  la táctica y levanta la vista adquiere sentido de Estado. Pero cuando sólo hace aspavientos y ruidos , es de baja estrofa.  Cuando asume riesgos y , al mismo tiempo, ofrece soluciones  es una política que se pone de pie. Se hace con mayúsculas.Pero cuando se queda sin argumentos e insulta o utiliza torticeramente las emociones para llegar a la gente, cuando sólo habla de identidades y de simbología y sus discursos inflamados  no van acompañados de propuestas, entonces, entonces tenemos lo que tenemos.

Indultar no es amnistiar ,que viene a ser reconocer que no hubo delito; indultar es perdonar la pena, no el delito, que se mantiene tal cual fue juzgado y sentenciado. O sea , que no se entra en lo pertinente o no de la sentencia sobre el delito cometido ni en la legitimidad de los aparatos del Estado para defenderse sino en perdonar la pena, en perdonar parte de la pena, parte del dolor  por razones de utilidad pública ; bueno, yo le llamo directamente por razones de Estado, con mayúsculas.

Contra lo que muchos piensan , el conflicto catalán no es un problema que ataña exclusivamente a los catalanes . El conflicto catalán es, por definición, una cuestión de Estado porque lo que pone en juego es la integridad territorial  al tiempo que evidencia que en una parte de España hay un considerable número de personas que no se siente identificada con un proyecto político y social común , nos guste más o menos, llamado España. Quien no lo reconozca así será incapaz de valorar la verdadera naturaleza del problema y , por ende, de indagar en las soluciones que es , al fin y al cabo, lo que importa.

El conflicto catalán ha levantado ampollas en la sociedad española no solo por su objetivo, sino también por la forma en que los partidos  independentistas y las instituciones catalanas lo enfocaron y que  el Estado español no podía dejar sin sancionar. Fue un grave error de cálculo porque en un Estado democrático y de derecho todas las aspiraciones políticas deben promoverse de acuerdo con las reglas y condiciones que establece la Constitución. Por ese camino unilateral los independentistas catalanes no sólo no consiguieron su objetivo, sino que propiciaron la respuesta del Estado de forma contundente.

Pero volvamos a los indultos. ¿Es que ningún presidente lo había hecho antes? Lo hicieron todos. Miles de indultos firmaron Felipe González, Aznar, Zapatero o Rajoy. En un perfecto ejercicio de legalidad. Usando la normativa de la que dispone el poder ejecutivo. En muchos casos controvertidos, en otros sin arrepentimiento alguno. Pero seguro que siempre pensando en el bien de nuestro país.

Porque, en una democracia, la verdad no tiene dueños, sino copropietarios y, lo mejor para España, no tiene una sola voz sino un coro de voces al que afinar y escuchar. Con una partitura que fue consensuada por todos: la Constitución del 78 que , mientras no haya otra, es la que impera. ¿Y entonces, por qué esta lluvia de invectivas contra el gobierno de Coalición? ¿ Por qué esas palabras y discursos incendiarios? ¿Por qué esa soflama retórica no acompañada de propuesta alguna? Pues porque es rentable políticamente hablando. Ya he dicho muchas veces que en España, lo primero es la rentabilidad electoral y luego ya si acaso…

Con la propuesta de indultos a los presos -que ya llevan por cierto más de tres años en la cárcel- la política representada por el Gobierno asume su responsabilidad y sube a la sala de mandos. Busca soluciones donde hay un problema. Con las herramientas legales de las que dispone. Desde el respeto y la firmeza de la Constitución . Un Gobierno haciendo su trabajo que es lo que reclamamos a diario.

España resolvió muchos de sus retos históricos con éxito en las últimas décadas y muchas fueron las heridas cerradas de este país enfrentándose a ellas ,como las de ETA.  Permanecer esperando ver pasar por delante el cadáver de tu adversario no es trabajar por el futuro. Hay que ser  proactivos y aportar soluciones con la Constitución en la mano . La propuesta sobre indultos es un ejercicio de liderazgo responsable. De compromiso con el país. Como lo hizo en su día Azaña en plena guerra civil  defendiendo el Estatuto Catalán en la propia Barcelona, desde su españolidad, pronunciando su famoso discurso que decía : “paz, piedad, perdón”, con lo que estaba cayendo. Pues ahora, igual con la salvedad de que Sánchez no es , de momento, Azaña.

                       

 

 

 

jueves, 17 de junio de 2021

 

SOBRESALIENTE (18-06-2021)

Lo ha dicho la Sra Ursula Von der Leyen ( en adelante la Sra Ursula) el otro día en Madrid : el trabajo de planificación realizado por España y por su gobierno es sobresaliente. No ha dicho aprobado. Con esta calificación ha dado el pistoletazo de salida para la recepción de los Fondos de Recuperación europeos, nada menos que 70.000 millones de euros de una tacada a fondo perdido en seis años, más otros 70.000 millones mediante préstamos a devolver.

El Plan presentado por España, examinado por los responsables europeos y aprobado con nota marcará el camino del desarrollo del país en el futuro inmediato y puede ser el mayor esfuerzo de modernización acometido por  España nunca . Eso , al menos, dicen las cifras mareantes.  

Disculpen si lo que les diré a continuación se aleja un tanto del tono y el estilo que viene siendo habitual en este espacio, dedicado a la actualidad política de España marcada por la crispación y el rencor que no cesan , pero hoy considero que se debe resaltar como merece la noticia positiva de la previsible recuperación económica de España de la mano de la Unión Europea en medio de tanto sufrimiento como el que ha traído esta pandemia  y de la que , al parecer, vamos a salir con mucha fuerza y vacunados.  

Como se dice que la gente lee poco- sobre todo este tipo de literatura basada en el BOE, cosa fácilmente entendible- pues opto por la radio  que  viene siendo insustituible como medio para hacer llegar a los oídos y las mentes de quienes quieren escuchar este tipo de mensajes basados en datos reales y objetivos  y no en falsedades edulcoradas  o medias verdades como nos sirven con frecuencia otros medios.

Por eso y , sin abusar, les hablaré (porque les pudiera interesar para sus vidas y haciendas personales) que el plan prevé destinar nada menos que 20.000 millones  para  dos áreas muy importantes:

·     la Estrategia de Movilidad Sostenible, Segura y Conectada, que permitirá electrificar las vías públicas e instalar vehículos de recarga e impulsar el coche eléctrico, y

·     un Programa de Rehabilitación de Vivienda y Regeneración Urbana, para instalar paneles solares o hacer más eficientes las viviendas.  

Además , otras inversiones que les sonarán van a ser un plan de Modernización de las Administraciones públicas para reducir la temporalidad laboral de los empleados públicos;

un Plan de Digitalización para que se modernicen las Pymes

una  Hoja de Ruta del 5G que es casi imprescindible ya en nuestros aparatos

una Nueva Política Industrial España 2030 y una Estrategia de Economía Circular para aprovechar mejor los recursos

un Plan Nacional de Competencias Digitales pues el analfabetismo de la mayoría es más que evidente

otro Plan de Modernización y Competitividad del Sector Turístico, que nos afecta de lleno

más el que pretenderá desarrollar la ciencia y la investigación  y el fomento de  las  energías renovables.  

Todos ellos dotados con miles de millones que no puedo reproducir porque marean un poco pero que pueden consultar en las páginas oficiales.  

Pero claro, la Sra Ursula Von der Leyen , al tiempo que nos comunicaba ese sobresaliente y nos felicitaba  , también se refirió a la necesidad imprescindible de contar con  el apoyo (o por lo menos con la no obstrucción) de  las fuerzas políticas españolas. Porque este no es tanto un Plan del Gobierno de España  como un plan del país, de la propia España . Hasta ahora  no sólo no han prestado dicho apoyo sino que han hecho  lo más abyecto que cabe hacer en política  que es tratar de crear dudas y sombras sobre tu propio país en las esferas internacionales, para restarle fiabilidad.

Hasta ahora las derechas españolas, en un ejercicio deleznable y torpe siendo como son opción de gobierno, han criticado con fruición este Plan presentado por España , insisto , no tanto por su gobierno legítimo. Y hasta ahora han practicado el juego sucio y la marrullería deseando que fracasara y  demostrando una particular forma de amar a su patria. De manera que no nos emborrachemos de éxito, que no se nos suba ese sobresaliente a la cabeza , que el campo está embarrado. Y el adversario también juega.

                        Enrique Monterroso Madueño

 



 

 

 

 

 

 



El p Ahí va : El Plan de Recuperación denominado NUEVO FUTURO  está diseñado con una arquitectura en tres niveles:

Cuatro ejes de transformación (transición ecológica, la transformación digital, la cohesión social y territorial y la igualdad de género),

Diez políticas palanca, denominadas así  por su gran capacidad de influencia sobre la actividad y el empleo a corto y medio plazo, y ,

treinta componentes repartidos entre las distintas políticas palanca, que articularán los proyectos específicos acogidos al Plan.

¿ Cuáles son esas políticas denominadas palancas? Ya puesto en plan periodístico o de maestro de escuela ,se las leo a continuación, como digo, sacadas del BOE:  

Ley de Cambio climático, que se acaba de aprobar.

Nuevo sistema energético y despliegue de renovables.

Hoja de ruta del hidrogeno renovable.

Resiliencia, adaptación de ecosistemas e infraestructuras verdes.

Ley de Aguas y plan de depuración, saneamiento, eficiencia, ahorro y reutilización.

Modernización de la política agrícola y pesquera. Suelo y uso eficiente de agua.

Política de residuos e impulso de economía circular.

Estrategia de movilidad sostenible y conectada.

Reforma del sistema nacional de ciencia y apoyo a la innovación

Y una nueva política de vivienda.

residente Sánchez también ha destacado la apuesta por una “nueva economía de los cuidados”, con las lecciones aprendidas durante la pandemia sobre la atención de las residencias de mayores, entre otros ámbitos.  

El plan contendrá un total de 212 medidas, de las que 110 serán inversiones y 102, reformas.

Son 20 las principales reformas que contempla el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Y entre las 10 primeras están:

Ley de Cambio climático, que se acaba de aprobar.

Nuevo sistema energético y despliegue de renovables.

Hoja de ruta del hidrogeno renovable.

Resiliencia, adaptación de ecosistemas e infraestructuras verdes.

Ley de Aguas y plan de depuración, saneamiento, eficiencia, ahorro y reutilización.

Modernización de la política agrícola y pesquera. Suelo y uso eficiente de agua.

Política de residuos e impulso de economía circular.

Estrategia de movilidad sostenible y conectada.

Reforma del sistema nacional de ciencia y apoyo a la innovación

Y una nueva política de vivienda.

 

 

 

En España, como tantas veces en su historia, crece el rencor. Una colusión de intereses entre políticos sin escrúpulos, jueces politizados y periodistas mendaces, algunos de ellos corruptos, además de una legión de extremistas incansables en las redes, excitan los sentimientos de odio y resentimiento en mucha gente que, agotada por la pandemia y asustada por la incertidumbre de su futuro, es sensible a ese tipo de relatos en los que se designa a un culpable claro de sus desgracias. No importa que ese fuego sea tan fácil de encender como difícil de controlar. Es una guerra y en la guerra vale todo.

Como siempre que gobierna la izquierda en este dolorido país, han conseguido crear un clima de desasosiego en buena parte de la población, con la finalidad de que las aguas vuelvan a su cauce y gobiernen los de siempre –el centro lo llaman- que es lo que corresponde por derecho natural. La Constitución de 1978 –muy avanzada en su letra para las circunstancias políticas en que fue redactada y aprobada– fue hábilmente reconducida para que el poder se repartiera equitativamente, al modo de los conservadores y liberales de Cánovas y Sagasta durante la restauración borbónica, entre un partido conservador, claramente sucesor del franquismo, el Partido Popular, y un partido social-liberal, heredero del PSOE moderado de Indalecio Prieto, que limpiase y diese esplendor a la joven democracia española, pero sin hacer cambios drásticos que pusieran en peligro los privilegios que habían existido "de toda la vida", ni los nuevos que la corrupción descarada -y en buena medida tolerada- podía proporcionar.

Pero el equilibrio se rompió en 2004 cuando llegó a la presidencia Rodríguez Zapatero -un hombre del que desconfiaban hasta los históricos del PSOE de Felipe González porque era ligeramente de izquierdas, aunque solo fuera en temas sociales–, precisamente cuando más alta estaba la autoestima del PP tras los dos mandatos de Aznar. Ahí se desataron las hostilidades, se perdió la vergüenza por parte de la derecha y se atacó con todo sin importar las consecuencias. Desde la deslealtad ante el fin de ETA –a pesar de que Zapatero había sido leal con Aznar en este tema–, acusando al gobierno de connivencia con los terroristas, hasta la infamia de votar en contra de las medidas exigidas por la Unión Europea –en mayo de 2010–, arriesgando sumir a España en un rescate con las consiguientes repercusiones para la población, con tal de quitar el aire al gobierno y conseguir derribarlo. Desde entonces la derecha española ha actuado de la misma forma, sin escrúpulos, sin tener en cuenta los intereses generales, sino solo la conservación o recuperación del poder.

Ahora a esa derecha, representada en su núcleo central por el PP, se le han unido otros sectores de diversos ámbitos y procedencias pero que coinciden en sus objetivos. No solo por supuesto Vox, que no es sino una escisión del PP, sino los dirigentes y la mayoría de los votantes de Ciudadanos, un partido que sin disfraces se ha mostrado como lo que es: liberal conservador y centralista, así como una buena cantidad de militantes o exmilitantes del PSOE –sobre todo de cierta edad -  que no se reconocen en una formación más o menos de izquierdas, o se sienten excluidos y han ido acumulando resentimiento hasta ser claramente hostiles a su partido, en su versión actual. Personas cuyas ideas y posicionamientos difícilmente se pueden asimilar a nada que se parezca al socialismo o a la izquierda, y  que se habían enfrentado desde el principio a un compañero que desnudaba claramente sus limitaciones. 

Por su parte, un cierto número de jueces –en su mayoría conservadores como es patente– han decidido hacer claramente política en todos los ámbitos que han podido, desde una persecución judicial insólita –y en ocasiones ridícula- a Podemos, hasta deslizar consideraciones políticas en un informe del Tribunal Supremo sobre los indultos. Finalmente, la mayoría de los medios de comunicación con sede en Madrid, incluidas algunas cadenas de televisión, se han sumado a una campaña atroz en la que las mentiras, las medias verdades, la ocultación de datos o noticias desfavorables a su posicionamiento ideológico, la confusión entre información y opinión, la manipulación en fin, son el mejor retrato de su actividad claramente política más que informativa.

Todo este conjunto de personas, organizaciones, poderes, se han unido explícitamente -por diversas causas e intereses- para una acción común en lo que podríamos llamar, a partir de ahora, el "Partido del Rencor". 

Lo que une al "Partido del Rencor" es su odio sin límites a Pedro Sánchez y a su gobierno. No se trata de disentir de sus decisiones y argumentar ese disenso, o de criticar sus errores –que sin duda los hay– con razones y aportando alternativas. Se trata de echarlo como sea, anularlo, destruirlo. Y para eso vale cualquier cosa, no importa si verdadera o falsa. Tampoco si es mejor o peor para España. Se trata simplemente de impedir que Sánchez y sus aliados hagan políticas reales de izquierdas, por tímidas que sean, y perjudiquen a  los sectores privilegiados de la sociedad española, que son en definitiva los que mueven los hilos de esta campaña.

Desde el primer día se tachó al gobierno de coalición de "ilegítimo", a pesar de que los que decían eso eran perfectamente conscientes de la legitimidad del mecanismo constitucional de la moción de censura que le llevó al poder. Se pedían elecciones a gritos. Cuando las hubo, y ganó el PSOE del denostado y defenestrado Sánchez, se bloqueó cualquier intento de que formara gobierno, lo que aplaudieron los mismos que habían exigido poco antes al PSOE que se abstuviera en la investidura de Mariano Rajoy. Cuando después de la repetición electoral  se vio obligado a pactar con Podemos ante la ausencia de cualquier otra alternativa y la clara inutilidad de repetir las elecciones por segunda vez, los mismos que le habían negado esa alternativa, le acusaron de echarse en brazos de los que querían destruir España. Un gobierno comunista, separatista, bolivariano, como se ha visto en el tiempo que lleva gobernando. Incluso han resucitado el fantasma de ETA para acusarle de connivencia; da igual que Bildu no votara a favor de la investidura de Sánchez ni que su apoyo no fuera necesario para aprobar los presupuestos,  eso no se menciona, ha pactado con los etarras –como su predecesor Zapatero- y ya está. ¿Todo por mantenerse en la Moncloa y volar en el avión Falcon? ¿Qué tenía que haber hecho? ¿Tenía que haber dado el gobierno al PP que obtuvo 89 votos frente a los 120 del PSOE? Porque los defensores de un gobierno de gran coalición nunca se lo ofrecieron a Sánchez, eran partidarios de una solución de este tipo… siempre que ese gobierno lo presidiera otro político del PSOE que fuera, digamos, "más razonable".

Por supuesto, ni la más mínima lealtad con el gobierno de España, aunque se trate de asuntos de Estado. Igual que no la tuvieron con Zapatero, tampoco ahora, ni con la pandemia, ni con la crisis económica, ni siquiera en crisis internacionales como la actual con Marruecos. Al enemigo ni agua. No sea que se consolide. Y naturalmente, mucho menos aun en el tema territorial, y más concretamente en el asunto de Cataluña, en el que el PP ha encontrado un filón para recoger votos en el resto de España exaltando un demagógico nacionalismo español que es sin duda tan divisivo y tan negativo para la unidad de España como los nacionalismos periféricos. 

No van a aportar ninguna solución en este asunto. Con el gobierno Rajoy se aprobaron en Cataluña leyes de desconexión, se hizo un referéndum, y cuando se convocaron elecciones después de la aplicación del artículo 155 CE, los independentistas tuvieron mejor resultado que antes. No tienen ningún plan. Sánchez votó en la oposición a favor del 155 por lealtad, aunque no estuviera muy convencido de que fuese la mejor solución.  Pero la derecha solo conoce la lealtad de la oposición cuando gobierna, nunca responde con la misma moneda

Ahora han hecho presa en los indultos a los dirigentes independentistas condenados por el Tribunal Supremo. Da igual que puedan favorecer un clima de entendimiento en Cataluña que suavice las tensiones. ¿A quién le interesa suavizar las tensiones?  No pueden permitir que la cosa salga bien, supondría la consolidación de Sánchez por muchos años. Pero como el pueblo necesita demagogia, el relato –infantil- consiste en que Sánchez concede los indultos para mantenerse en la Moncloa. Esto lo compra todo el mundo, especialmente los rencorosos. 

No importa que sea justamente lo contrario. No importa que Sánchez no necesite a los independentistas para seguir siendo presidente, ya que no hay ninguna posibilidad de construir una mayoría suficiente para echarle mediante una moción de censura antes de que acabe su mandato. Ni que pueda prolongar los presupuestos aprobados en diciembre durante dos años, que es lo que resta de Legislatura. No importa que sean precisamente los indultos los que puedan costarle la Presidencia en las próximas elecciones, y que él naturalmente sea consciente de ello. Él jamás haría nada por interés público, solo por interés personal. El rencor.

El "Partido del Rencor" no quiere que España cambie, o, si no hay más remedio, que lo haga de una manera muy leve, que no ponga en peligro el status quo. Nada de dejar decidir a la población sobre monarquía o república. Nada de un país federal en el que las distintas nacionalidades que conforman España acuerden un punto de equilibrio entre su identidad y la cooperación en el seno del Estado. Nada de una escuela laica universal que acabe o reduzca con la transmisión intergeneracional de los status sociales. Nada de feminismo que sobrepase la retórica y el paternalismo. Nada de derechos laborales efectivos que pongan en peligro la llegada –y la salida claro– de capitales. Nada de ecologismo que perjudique los beneficios. Nada de intervención del Estado para corregir las desigualdades. Nada de más impuestos para financiar más prestaciones sociales. 

En definitiva, nada de izquierda: solo extrema derecha, derecha conservadora o liberal, o una socialdemocracia nominal y descafeinada que no intente siquiera ninguna transformación sustancial. Esas son las opciones. Los gobiernos de izquierdas solo pueden ser un paréntesis en la historia de España. Y tienen que ser eliminados cuanto antes, no sea que la gente se crea de verdad que otro país más justo, más humano, más solidario, más libre, es todavía posible.

 

viernes, 11 de junio de 2021

 

PEINETAS PARA COLÓN ( 11-06-2021)

¿Para qué sirve la política? Para cambiar las cosas. Para mejorar las condiciones de vida de la comunidad. De su territorio. La política cuando no es táctica  y levanta la vista adquiere sentido de Estado. Pero cuando sólo hace aspavientos y ruidos en aplicación del tacticismo , es de baja estrofa. Cuando asume riesgos y  ofrece soluciones  es una política que se pone de pie. Se hace con mayúsculas. Pero cuando se queda sin argumentos e insulta o utiliza torticeramente las emociones para conseguir el favor de la gente, sólo habla de identidades y de simbología y sus propuestas no van acompañadas de propuestas, entonces, entonces tenemos lo que tenemos.

Indultar no es amnistiar ,que viene a ser reconocer que no hubo delito; indultar es perdonar la pena y no el delito , que se mantiene tal cual fue juzgado y sentenciado. O sea , que no se entra en lo pertinente o no de la sentencia sobre el delito cometido sino en perdonar la pena impuesta por razones de utilidad pública ; bueno, yo le llamo directamente por razones de Estado, con mayúsculas.

Contra lo que muchos piensan (como consecuencia de la falta de pedagogía política imperante, entre otras cosas) , el conflicto catalán no es un problema que ataña exclusivamente a los catalanes y que estos deban resolver por sí mismos. El conflicto catalán es, por definición, una cuestión de Estado porque- por un lado-  lo que está en juego es la integridad territorial pero , al mismo tiempo, evidencia que en una parte de España hay un considerable número de personas que – aunque no lo compartamos- no se siente identificada con un proyecto político y social común llamado España y aspira a constituir una nueva entidad estatal. Lo sucedido en Cataluña en los últimos años tiene diversas causas, pero sería absurdo pensar que su trasfondo no encuentra su explicación en un sentimiento nacional propio compartido por muchos ciudadanos, algo que no es nuevo . Quien no lo reconozca, sobre todo si se dedica a la política en este país , será incapaz de valorar la verdadera naturaleza del problema y , por ende, nunca aportará  soluciones que es , al fin y al cabo, lo que importa.

El conflicto catalán ha levantado ampollas en la sociedad española no solo por su objetivo, sino también por la forma en que los partidos  independentistas y las instituciones catalanas lo enfocaron y que, básicamente,  consistió en  un mal entendimiento del principio democrático y del valor de la legalidad que el Estado español no podía dejar sin sancionar. Fue un grave error de cálculo porque en un Estado democrático y de Derecho todas las aspiraciones políticas deben promoverse de acuerdo con las reglas y condiciones que establece la Constitución. Por ese camino unilateral no sólo no consiguió su objetivo, sino que propició la respuesta del Estado en forma de sanción.

Pero volvamos a los indultos propuestos por el Gobierno por razones de Estado. ¿Es que ningún presidente lo había hecho antes? Todos. Miles de indultos firmaron Felipe González, Aznar, Zapatero o Rajoy. En un perfecto ejercicio de legalidad. Usando la normativa de la que dispone el poder ejecutivo. En muchos casos controvertidos, en otros sin arrepentimiento alguno. Pero seguro que siempre pensando en el bien de nuestro país.

Porque, en una democracia, la verdad no tiene dueños, sino copropietarios y, lo mejor para España, no tiene una sola voz sino un coro de voces al que afinar y escuchar. Con una partitura que fue consensuada por todos: la Constitución. ¿Y entonces, por qué esta lluvia de invectivas contra el gobierno de Coalición? Pues porque es rentable políticamente hablando.

Con la propuesta de indultos a los presos que ya llevan por cierto más de tres años en la cárcel, la política asume su responsabilidad. Busca soluciones donde hay un problema. Con las herramientas legales de las que dispone. Desde el respeto a la firmeza de la Constitución e imbuido del espíritu de consenso que esta destila. Un Gobierno haciendo su trabajo.

España resolvió muchos de sus retos históricos con éxito en las últimas décadas y muchas fueron las heridas cerradas de este país enfrentándose a ellas ,como las de ETA.  Permanecer esperando ver pasar por delante el cadáver de tu adversario no es trabajar por el futuro. Hay que ser  proactivos y aportar soluciones desde la constitucionalidad aunque arrecien los gritos desaforados de Colón. La propuesta sobre indultos es un ejercicio de liderazgo responsable. De compromiso con el país. Y de peinetas.

                        Enrique Monterroso Madueño

 

 

 

jueves, 3 de junio de 2021

 

POCA VERGÜENZA ( 4-06-2021)

 Vivimos tiempos convulsos. Realmente la Historia de España ha sido casi siempre así. Los períodos que pudiéramos considerar como estables y tranquilos han sido breves y escasos. Ahora vivimos en plena efervescencia y agitación por la política envenenada que no cesa ni en tiempos de pandemia . Cualquier cosa se aprovecha para hacer caja. La política en España es política electoral en la que algunos están dispuestos a perder la vergüenza. Mientras el gobierno actual se considere un gobierno ilegítimo, todo vale. 

 Por no remontarnos más atrás, la transición española estuvo transida de intransigencias, el parto de la Constitución del 78  no contó con el apoyo de los nostálgicos del extinto régimen, el terrorismo de eta se utilizó para zaherir al contrario y su solución final no fue aplaudida por todos,  el 11-M del terror islámico se intentó atribuirlo a quien más convino, los efectos de la profunda crisis de 2008 nunca fue asumida y consensuada, los seis millones de parados que llegamos a alcanzar no llegaron a conmover un consenso imprescindible, el cincuenta por ciento de desempleados entre los jóvenes importó un pito a la otra mitad.

 Pero todo es empeorable: ahora  la pandemia se convierte en una oportunidad para tumbar un gobierno, Cataluña importa en la medida que puede cavar la fosa de alguien, no aprecio que se llore por el futuro de los saharauis, ahora los indultos amplían la trinchera entre derechas e izquierda menospreciando la oportunidad de solución de un conflicto de estado en el que la solución nos afecta al conjunto del estado, no sólo a los catalanes. 

 Disculpen , lo anterior  no es una enumeración completa; es un particular relato un tanto atropellado  de ejemplos vivos en los que hizo falta consenso nacional pero no se procuró, respuesta colectiva pero , en su lugar, lo que hubo fue manipulación y populismo a raudales; en suma, sentido de Estado, pero no estaban.  Si un partido no tiene sentido de estado, es decir, sentido de lealtad con el propio país para salvar una situación de gravedad, ¿ para qué sirve un partido? ¿ Sólo para asegurarse un estatus ,una  posición, para hacer lobby, para acceder al poder tomado este  como sustantivo? Pues miremos alrededor a ver cuántas siglas nos sobran si examinamos nuestra propia historia reciente en los que nos hicieron falta grandes consensos. 

Por ejemplo, el Sáhara.   Pocas personas saben que hasta 1975, es decir, hace tan sólo 46 años,  España tenía 51 provincias , una más que ahora. Esa provincia se llamaba El Sáhara; sus habitantes eran españoles como nosotros; y el castellano era su lengua habitual ,sus poetas escriben y publican en nuestra misma lengua y los más viejos aún conservan como recuerdo un DNI que les acredita como españoles.  España, debido a circunstancias políticas internas , los abandonó de forma ignominiosa en 1.975 .Inmediatamente después Marruecos invadió su territorio y desde entonces ejerce la soberanía sobre toda la población contra la voluntad de estos.

Cuarenta y seis años después ciento setenta mil saharauis viven,  malviven en los campamentos de refugiados levantados en Tinduf en Argelia, en tiendas de campaña. Desde el desierto vienen  clamado por sus derechos , amparados por los acuerdos internacionales adoptados por la ONU pero hay una sordera colectiva.

La realidad social y humanitaria de esta antigua provincia española,  es que viven de la ayuda humanitaria. Por si fuera poco, un muro de 2.700 kilómetros  construído por Marruecos y  plagado de minas antipersonales separa el territorio de norte a sur. Así llevan cuarenta y seis años   a la espera de la justicia internacional que no llega ni se le espera.  Su paciencia se muestra  infinita. Y aunque nos duela, tampoco nunca en este tema tan lacerante hubo un consenso nacional que agrupara a todos los partidos españoles. Los sucesivos Gobiernos españoles tampoco actuaron con sentido de Estado y han mantenido en muchas ocasiones posiciones ambiguas, cuando no contradictorias. Vergüenza nos debería dar.

Ningún Estado reconoce la marroquinidad del Sáhara, un "territorio no autónomo" según la ONU, del cual es España la potencia administradora responsable de culminar el proceso de descolonización garantizando el derecho a la autodeterminación del pueblo saharahui.

Esto es lo que hay detrás del conflicto diplomático con Marruecos. Por eso no podemos ceder al chantaje.

 

Enrique Monterroso Madueño

           

 

 

 

 

  REGULAR O CENSURAR     20-02-2026 En relativo poco tiempo hete ahí que alguien pretende meternos en un falso debate en torno a si es lo ...