UN
RETROCESO HISTÓRICO 24-04-2026
Poco a
poco, lentamente pero con denuedo y sin descanso el fascismo -que en España se llama franquismo-
avanza y se abre paso. Estos días el
fascismo ha vuelto a colarnos otro mantra, esta vez el de los españoles
primero que parece salido del catequismo franquista de la españolez. El
método o protocolo siempre es el mismo : primero lo echan a rodar - prioridad nacional-
que , aunque inicialmente genera cierto
rechazo por ser contrario a la Constitución y a la mismísima Unión Europea,
enseguida consigue lo que va buscando, que no es otra cosa que todos hablemos de eso.
Estos
días , los que escriben esto de prioridad nacional, lo suelen poner comillas para marcar una
cierta distancia pero , pasados unos días,
lo leeremos y escucharemos con total normalidad en las conversaciones, en
las tertulias , en las redes y en los memes. De esa forma el concepto , el
sitagma va cogiendo vuelo hasta llegar al parlamento donde , convertido en arma
arrojadiza, asistiremos al espectáculo
donde diputados desaforados se desgañitarán pidiendo la cabeza de Sánchez
, que es el meollo de la cuestión. Y,
cómo no , el PP lo acepta en un pacto de gobierno, lo matiza, le quita
importancia, y finalmente lo hace suyo.
Esto mismo pasó con los ‘menas’,
el acrónimo de “menores extranjeros no acompañados” que la ultraderecha
bautizó para deshumanizar y criminalizar a las niñas y niños que llegan a
España sin familia. Enseguida lograron , con el inestimable apoyo de los antes
mencionados, que su mero nombre provocara rechazo social, político y
mediático.; y que la llamada derecha “moderada” o derechita cobarde y no pocos medios, normalizaran su uso, que dejaran
de ponerle las comillas y hasta lograron
que presentadoras televisivas de las
mañanas lo incorporaran a su vocabulario ya sin matices, hasta acabar entrando
en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua que ni siquiera le pone
cursiva, aun que , eso sí, aclarando que , a veces, se usa en sentido despectivo: es decir, que
se puede decir mena sin ser racista.
La última aportación de los ultraderechistas es, como sabemos, “prioridad nacional”. El partido ultra lleva tiempo
usándolo en sus discursos pero ahora ha conseguido colarlo en el pacto por el
gobierno de Extremadura y que el PP lo
acepte sin apenas remilgos. Al parecer, el sintagma aparece repetido varias
veces en el documento del pacto , tiene un apartado propio y se aplicará al
acceso a ayudas, subvenciones y prestaciones públicas, a la vivienda protegida
y al alquiler social. Todo ello se “inspirará” en “el principio de prioridad
nacional”. Y dentro de unos días lo veremos replicados en otras latitudes
regionales hasta llegar al verdadero solomillo de la cuestión que no es otro
que Madrid.
Cuando derecha y ultraderecha dicen prioridad nacional, es
prioridad nacional, está muy claro. Los remilgos que el PP le pone estos días al
concepto desaparecerán en pocos meses, y en la campaña de las generales
escucharemos a Feijóo defender la prioridad nacional. Y esto es lo que más me
duele de este asunto; no que los franquistas utilicen todos estos resquicios
para colar su ideología, pues sus propuestas políticas se basan en la xenofobia
y el odio al migrante, con un discurso estigmatizador que ha llegado a proponer
la expulsión de ocho millones de extranjeros de nuestro país ; la falacia que
pretenden colarnos de que los inmigrantes son malos porque nos roban el trabajo
y acaparan los recursos públicos es hasta normal en su delirios anacrónicos.
Lo que a todos debería preocuparnos es la debilidad política e ideológica de la derecha clásica , de la
derecha liberal, democristiana, monárquica y populista ; debilidad política que
le lleva a ir a remolque de los ultras, copiando su discurso y cediendo a sus
pretensiones con tal de alcanzar el poder. Por eso, la única “prioridad
nacional” que hoy debería plantearse la ciudadanía española es defender la
democracia y frenar a la ultraderecha. Que, desgraciadamente para España y para
la democracia , no está ya solo en Vox.
Un retroceso histórico para España.