COMUNISMO
HOY,¿ UN INVENTO CONSPIRANOICO?
Me
pregunto qué carajo será eso del comunismo al que apelan
continuamente todos los cabecillas ultras
de estos tiempos cada vez que quieren apagar la crítica sana y saludable
de sus adversarios tanto aquí en España como en Europa o en cualquier otro
lugar del Planeta , contrastándolo
siempre con libertad y erizándoseles el vello cada vez que pronuncian
ese famoso término.
No
acabo de entenderlo porque no aprecio por
ningún lado a ninguna persona o grupo de
personas que deseen que todo se ponga en común; no conozco a nadie que
cuestione el derecho a que todos los
seres humanos -todos, subrayo- tengamos una propiedad privada razonable: una
vivienda, un vehículo no contaminante, unos dinerillos en el banco… Eso sí,
pienso que en materia fiscal el que tenga más pasta debe contribuir con más según el principio de progresividad. Justicia
fiscal no es comunismo, es justicia.
En
cuanto a servicios como sanidad, educación ,pensiones y dependencia, considero
justo y sensato que sean públicos, universales y de calidad, pero no conozco a
nadie que seriamente desee que desaparezcan los centros privados privados; todo
lo más, que se regulen para que no se excedan en sus ambiciones.
Pero
vayamos al tema central: ¿ acaso el
gobierno español es comunista, como afirman sus opositores? No me lo parece,
todo lo contrario. En los ocho años de gobierno no lo hemos visto nacionalizar la banca ni construir viviendas para
el alquiler ,ni intervenir empresas
privadas ,ni limitar el consumismo, ni impedir la libertad de expresión, ni
ilegalizar partidos. Nada, al contrario,
cabe reprocharle que no haya puesto cotos razonables a la voracidad capitalista,
en el tema de la vivienda, por ejemplo. ¿Son comunistas los partidos o
movimientos que gobiernan o apoyan al
gobierno actual? No. Ninguno de ellos ha
dado la menor muestra de querer que todos los bienes y servicios sean de
propiedad común.
Más
lejos : ¿Existe algún país comunista en el planeta?. China me parece más bien
capitalista, aunque su partido gobernante siga llamándose comunista, y lo de
Cuba se explica , fundamentalmente, por la asfixia estadounidense a la que la
tienen sometida los yankis desde los tiempos del Che y de Fidel . Y si miramos
hacia atrás, es un dato cierto que el
único intento a gran escala de construir una sociedad teóricamente comunista,
la Unión Soviética, despareció hace décadas.¿ Por qué lo llamamos, pues, comunismo cuando queremos
decir socialdemocracia?
Lo que nos pasa —decía Ortega— es que no sabemos lo que nos pasa. Lo que nos pasa-al
menos aquí en España - es que o no
sabemos nada o no queremos saber sino dejarnos llevar como rebaños de la mesta
por esa España del secarral, que nos pastoreen desde los principios sacrosantos
del consumismo más feroz y del egoísmo
más abyecto hasta alcanzar el poder y luego ya nos esquilen. En cuanto nos
paráramos un poco a pensar y habláramos
en serio saldrían a la luz conquistas ya alcanzadas por la solcialdemocracia ,
de las que tenemos una buena experiencia cuando las hemos vivido, y a las que,
por eso mismo, no deberíamos renunciar, sino fortalecerlas. Sobre ellas
podríamos encontrar un acuerdo amplio llamado pacto de Estado.
No
existe ningún peligro comunista ni en España, ni en la Unión Europea, ni en Los
EEUU, ni en Rusia, ni el mundo árabe, ni en ningún otro lugar del planeta. No
hay fuerzas políticas que propongan
expropiar nuestra casa, los comercios o las
empresas para nacionalizarlas o entregárselas a alienígenas. Digámoslo claro: el
manido y sobado fantasma del comunismo es un invento conspiranoico de los
fascistas para ganar la guerra cultural que están librando este siglo contra
los “tataranietos” del Siglo de las Luces, los que defendemos hoy igual que
ayer la prioridad de la razón, de la libertad, de la igualdad de oportunidades
y el derecho a la felicidad de todos los seres humanos. De manera que , si
alguna definición tiene hoy la palabreja en cuestión , es la que acabo de
decir. Ahí queda.
Enrique
Monterroso Madueño