EL GAFAS 21-05-2026
El nuevo rostro de la izquierda andaluza
es José Ignacio García, un maestro gaditano de la escuela pública , joven y directo, claro y contundente. El
partido al que representa, del que es su líder- ADELANTE ANDALUCÍA- , ha tenido en estas elecciones andaluzas un resultado que todo el mundo considera
espectacular. Parece ser que ha recogido un voto al mismo tiempo de cabreo
y andalucista con un mensaje volcado en la defensa de los servicios
públicos y en especial la sanidad, uno de los motivos del cabreo existente.
El nombre del este joven de
38 años , líder de Adelante Andalucía es tan , tan corriente ( García) que todo
el mundo lo llama EL GAFAS. Es un tipo normal,
con gracejo, que habla y se le entiende, que ha caído bien nada menos que a
400.000 andaluces que eligieron su papeleta entre otras del mercado electoral. Ya
sabemos que ,a falta de convicciones ideológicas, mucha gente termina votando
por motivos diversos entre los que destaca el “ me cae bien”. No conocen el
programa y mucho menos su ideología pero les
funciona una especie de intuición para distinguir entre un producto
genuino, de proximidad y otro que ya viene empaquetado desde arriba.
Muchos de sus votantes lo
hicieron porque entre sus ideas o motivaciones está el andalucismo, una palabra
y un concepto que tiene su historia, que tiene un relato como se dice ahora, un
tanto usado y manoseado en el pasado reciente, que si nacionalismo, que si
folklórico, que si palmero…A unos andalucismo le suena a flamenco, a bata de
cola y salero; y a otros le suena a escasez, pobreza, precariedad, a Blas Infante y su “andaluces levantaos” que es
una invitación a la rebelión inconformista, para nada parecido a lo que hay en
el mercado electoral.
Para uno el andalucismo es
una cuestión identitaria, una forma de ser, de
sentirse y de vivir mientras que para otros tan solo es una forma graciosilla de ser español.
He apreciado en EL GAFAS que
su andalucismo no es esencialista, que no es nacionalista a ultranza y
excluyente como otros que se dan en el solar patrio sino que , por el
contrario, su andalucismo es existencialista , está muy pegado al terreno , ligado a la realidad y a la vida cotidiana
que él considera injusta en la medida que considera que la riqueza está muy mal
repartida y perjudica al mundo del
trabajo en general y a los andaluces en particular.
Se podría decir que EL GAFAS
, su partido, tiene alma identitaria andaluza, tartésica diría yo, que él
quisiera compartir con todo el mundo y que todo el mundo fuera andaluz,
territorio donde él considera que se dan las condiciones óptimas para vivir con
alegría a raudales si se dieran las condiciones de una justicia social que él
quiere para todos.
Tengo la teoría de que el
territorio que hay detrás de EL GAFAS es Tartessos, es la verdadera Andalucía,
el que se corresponde con el Guadalquivir , el rio Betis que nos vertebra, desde Sevilla hasta la
desembocadura, el triángulo fundamental para entender Andalucía y los
andaluces. Es ahí donde radican las
características singulares de “ lo andaluz” ; es este el territorio que ha
apoyado electoralmente a EL GAFAS, las
provincias de Sevilla y Cádiz, aunque también este andalucismo ha terminado
contagiando a nosotros mismos como hermanos limítrofes.
Este andalucismo consiste ,
básicamente, en mirar a España y al mundo entero pero desde Andalucía y no al
revés. Y para mirar bien se necesitan gafas, las que tiene José Ignacio y su
gente. Esto es pues el andalucismo: unas
gafas. Veremos más pronto que tarde en
el parlamento español a los andaluces con grupo propio, compartiendo soberanía con
la periferia española y sosteniendo, al mismo tiempo a España como Estado Federal,
a ver si así baja el suflé.
Casi ná.
Enrique
Monterroso Madueño