ESPAÑOL 13-03-2026
Desde el 2 de mayo de 1808 con
motivo de la Guerra de la Independencia frente a Francia ( ¿recuerdan aquello
de ? : “ españoles, la patria está en peligro, acudamos a salvarla”),
desde entonces- repito- una ley
apócrifa, no escrita pero que siempre se cumple en la historia española dice: cuanto
más patriota presuma de ser un gobernante, más dispuesto está a vender su
patria, trocearla y dejar que la usen de felpudo.
También nuestro Antonio Machado se
refirió al mismo concepto de patriotismo cuando escribió : “ En los trances
duros, los señoritos invocan la patria y la venden; el pueblo no la nombra
siquiera pero la compra con su sangre y
la salva “
Dicho de otra forma: el patriotismo
basado exclusivamente en alardes, proclamas banderas y desfiles es directamente proporcional al
grado de sumisión y de obediencia ante los poderosos del mundo de los muy
patriotas que siempre esperan algo a cambio, comenzando por el patrimonio
propio.
Defensores acérrimos de España hubo
que dieron la llave de los Pirineos a Napoleón y algo más tarde a los Cien Mil Hijos de San Luis para que
invadieran y saquearan a placer la patria en nombre de los valores de la patria
vieja. Partidos muy patriotas hubo en el siglo XIX que se dedicaron a vender el
suelo y la riqueza del país a precios de saldo a las potencias europeas. Y
hasta el ínclito Caudillo de España demostró su patriotismo cediendo parte del suelo patrio (
Rota, Morón, Torrejón y Zaragoza), a los Estados Unidos y
dejando que los yankis usaran nuestro
solar como portaviones.
Esa apócrifa ley no escrita dice
también que los opositores a estos
patriotas verdaderos siempre serán calificados de antiespañoles, traidores, rojos
peligrosos , terroristas , ayatolás o la que convenga más en cada momento. Así
lo demuestra el que , en nuestra España, desde 1.812 y hasta hace bien poco hayan sufrido estos españoles exilios, prisiones, amenazas, represiones, acusaciones
y paredones, según dictó y convino más en cada momento histórico, repito hasta hace
poco.
Esta ley no escrita se reconfirma a
la altura de 2026 cuando el actual presidente del gobierno español, tan
cansinamente señalado como traidor y antipatriota por los muy patriotas y mucho
patriotas, se atreve a negarle nada menos que a los Estados Unidos el uso de
nuestro suelo en Andalucía en la actual guerra criminal e ilegal que llevan a
cabo en Oriente Medio de la mano de Israel . Negación que es todo un gesto de
afirmación de la soberanía nacional que ninguno de los que se quedan afónicos
gritando vivas a España se atreverían a plantear.
De tal manera que sería una
paradoja curiosa, si el panorama no fuera tan negro, que el que quienes
supuestamente representan el espíritu más exaltado del nacionalismo español resulten
ser una marioneta al servicio de los intereses de bárbaros poderosos al tiempo que sea un gobierno considerado por ellos como
antiespañol quien se plante, no se arrodille y no acepte que la fuerza y la
brutalidad impongan su ley.
Así pues , tomemos
nota. Es hora de quitarnos de encima el último de los complejos que aquejan
mayormente a los progres y arrebatar el monopolio de la bandera de España a quienes
la quieren en propiedad. Se acabó que solo la ondeen quienes gritan en los
estadios de fútbol “A por ellos, oé, oé, oé” . Se acabó la caspa y el olor a
rancio rojo y gualda. A los extremistas y muy extremistas ya solo le queda el monopolio de la bandera
preconstitucional, la del aguilucho porque la enseña constitucional ya no
tiene dueño.
Una persona
demócrata, sea conservador o progresista, puede hoy, si quiere, apuntarse a un
patriotismo cívico, plural, irrenunciablemente democrático, respetuoso,
empático y comprometido con los valores de paz e igualdad soberana que
representa la legalidad internacional y hacerlo ante una amenaza cierta contra
todos esos principios. Eso es lo que representan hoy España, su gobierno y esa
bandera. Fuera complejos.
Enrique Monterroso
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