HOY PUEDE EMPEZAR TODO 5-Junio-2026
En CCSS se maneja el concepto de “profecía
autocumplida” para referirse a situaciones en las que las expectativas y la
reiteración de que algo ocurrirá acaba
provocando que, efectivamente, ocurra al comportarnos todos como si el desenlace
fuese inevitable. Pues según algunos- muchos- el ciclo político español está
virando: las dos derechas se preparan para gobernar lo antes posible. Lo
dicen tan machaconamente que acaba convirtiéndose en una profecía autocumplida,
es decir, haciendo como si fuera inevitable que las derechas gobiernen este
país. Como coincide por casualidad o torticeramente con que una parte del
gobierno está lastrado en su credibilidad por los casos de corrupción pues se
produce una tormenta perfecta para regocijo de las dos derechas que intentan vender
la piel del oso sin necesidad de cazarlo.
La semana pasada hablaba un
servidor de la bondad del crecimiento de
la economía española en este 2026 basándome en datos oficiales pero los
españoles no lo perciben así porque hay plataformas digitales que están
programadas expresamente para cuestionar, negar la realidad que , según ellos ,
no existe. También estos días se conocen
los datos de la economía andaluza que hablan de un crecimiento superior a la
media española consolidándose como la tercera comunidad española pero los
andaluces escriben en los muros de nuestras ciudades que “España se muere”. Textual.
Inaudito. ¿ Qué pasa aquí? Pues pasa que
pensamiento y acción no vienen
determinados por los datos reales y objetivos
sino por ecosistemas interpretativos divergentes. El acoso de los
medios conservadores, de las redes y plataformas es tan intenso que es capaz de
convertir una situación económica desahogada —con récord histórico en la bolsa
española y un PIB que crece por encima de la media europea— en un relato
catastrófico. Y esto cala entre los
españolitos ; mientras que la bondad de los datos referidos a las cosas del
comer no calan.
La izquierda habla de una batalla
cultural “, de una ola reaccionaria” que recorre el mundo. Es cierto que las
democracias occidentales atraviesan tensiones delicadas; cierto que las
derechas radicales avanzan. Pero España no es un terreno baldío listo para ser
conquistado por las derechas, sino un país progresista pero desmovilizado y políticamente desorientado porque alguien está
agitando continuamente el tema de la polarización. Quien no está conmigo está
contra mí. Gallo negro o gallo rojo. A resultas de ello, el centro político
parece haber desaparecido del paisaje electoral. Y esto está resultando
determinante tanto en el presente como en el futuro si nadie lo remedia.
Las derechas no necesitan hacer
propuestas, sólo protestas esperando ver pasar el cadáver de su adversario
convertido en enemigo irreconciliable. Las izquierdas administran, pero no
ilusionan. Los buenos indicadores macroeconómicos sirven para las cuentas
corporativas de las empresas, pero no para quienes viven en alquiler y no
llegan a fin de mes que perciben la
situación como mala. Por eso la extrema derecha crece sobre el malestar
material de una parte de la población que se siente desatendida por el gobierno
progresista. Las guerras culturales funcionan, pero siempre son como
complementos de estas carencias materiales tan importantes que sirven de caldo
de cultivo para el estado de ánimo. Y ahí está la clave.
Para mí, España no es un país de
derechas: es un país que está esperando tres cosas : primero, que alguien ocupe
el espacio de centro de forma seria que sepa hacer de bisagra en temas de
Estado ( no como Riverita) ; segundo, que la derecha ocupe su espacio conservador
sin mirar de reojo a los ultras ; y tercero
, este país está esperando que las
izquierdas- unidas- vuelvan a hablarle. Si
los tres espacios están vacíos o desnortados, los ocupará
la desafección; y en un contexto de desafección política, la extrema derecha crece inevitablemente.
Pero no está todo perdido, ni mucho
menos. Hoy puede empezar todo.